CICLON EN MYANMAR
Por Medicos Sin Fronteras
Un equipo de refuerzo y material de emergencia están preparados para su envío
Inmediatamente después de que el ciclón Nargis golpeara varias regiones de Myanmar, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el país empezaron a evaluar y responder a las necesidades de la población en Rangún y las zonas vecinas. La primera evaluación muestra que en las zonas de Daala y Twantey, en el sur de Rangún, donde habitan 300.000 personas, el 80% de los edificios están destrozados y algunas partes de la región aún permanecen inundadas bajo un metro de agua.
Los equipos de MSF, que pueden circular libremente, han distribuido comida, plástico para refugio y han empezado a tratar agua para su potabilización en Rangún. En las afueras de la ciudad, MSF ha organizado una distribución de plásticos para refugio, garrafas y gasolina para bombas de agua a unas 5.000 personas. Ayer, los equipos también pudieron distribuir raciones de comida para una semana, compuestas de arroz, alubias y aceite, para 1.000 personas en el área de Twantey. Además, siendo esta una zona de prevalencia de malaria y dengue, incluso endémica, MSF está planeando una distribución de mosquiteras en los próximos días.
Tanto las zonas rurales como las urbanas han sido golpeadas con fuerza. La primera indicación de nuestros equipos es que las personas que viven en las zonas rurales dependen de lo que les queda de sus reservas de comida y están recogiendo bambú para reconstruir sus casas. Sin embargo, en las ciudades la gente es cada vez más dependiente de la asistencia ya que hay escasez de comida y el precio del arroz se ha triplicado.
En las áreas de Twantey y Daala, los damnificados está agrupados en los alrededores de monasterios y colegios, sin comida ni agua potable. Estos puntos de reagrupamiento, que son numerosos y nacen de forma espontánea, superan el medio centenar sólo en la zona de Twantey, lo que significa que llevar la asistencia adecuada exigirá un gran esfuerzo.
“Estamos llevando ayuda de emergencia a las poblaciones afectadas y vamos a ampliar nuestras evaluaciones. Sin embargo, lo que está claro es que hoy, con los medios limitados con los que contamos, tanto en cuanto a recursos humanos como a material, no somos capaces de responder a las necesidades de la población de forma adecuada”, explica Souheil Reiche, coordinador general de operaciones de MSF Suiza en Rangún. “Siguiendo la petición del gobierno de asistencia internacional, es esencial que se tramiten visados de emergencia y que se permita la llegada de los envíos con ayuda. Los equipos de refuerzo de MSF llevan esperando 48 horas para venir a ayudarnos en el Delta”, añadió.
De hecho, 20 trabajadores internacionales, todos expertos en intervenciones de emergencia, están ya preparados para incorporarse a los equipos de MSF en Myanmar. Un avión de carga con 40 toneladas de material de primera necesidad, plástico para refugio, comida terapéutica y materiales de higiene, está preparado para salir de Europa esta misma noche.
MSF trabaja en Myanmar desde 1992. 38 trabajadores internacionales y 1.200 locales trabajan en varios proyectos en siete zonas del país.
Más información en la página web: www.msf.es/noticias/Emergencias/MyanmarciclnNargis2.asp
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