Día de la acción global contra la incineraciónGreenpeace
GREENPEACE DENUNCIA LAS MANIOBRAS DE LA INDUSTRIA PARA CONVERTIR LAS
CEMENTERAS EN INCINERADORAS
La CEOE pretende colar una práctica contaminante como la incineración en cementeras dentro de la Estrategia Nacional del Clima
Hoy, 14 de julio de 2003, 235 organizaciones, entre las que se incluye Greenpeace, de 62 países pertenecientes a Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA) celebran el Día de Acción Global contra la incineración denunciando los peligrosos intereses de la industria de esta tecnología, que intenta camuflarse entre las formas renovables de generación de energía.
Greenpeace ha sido testigo de cómo la industria cementera está presionando, en el Consejo Nacional del Clima, para conseguir que se incluya la incineración en cementeras como medio para hacer frente al cambio climático, dentro de los mecanismos que se están debatiendo en la Estrategia Española para el Cumplimiento del Protocolo de Kioto. "Es inaceptable que una tecnología como la incineración, con graves consecuencias para el medio ambiente y la salud, se pueda considerar como parte de las soluciones al
cambio climático", declara Emilio Rull, responsable de cambio climático de Greenpeace España. "Quemar residuos también emite CO2, además de otros contaminantes", añade.
La sustitución de combustible por residuos resulta muy beneficiosa para el sector cementero, ya que se ahorra dinero en combustible y además recibe ingresos como planta gestora de residuos. En octubre de 2002, Greenpeace llevó a cabo una acción pacífica de protesta en la planta de Carboneras (Almería) de la empresa HOLCIM, que estaba en trámites de conseguir permisos para incinerar en esta planta y así añadirla a las otras cuatro plantas en las que ya estaba quemando residuos. HOLCIM es una de las principales empresas promotoras de la incineración en cementeras; también las empresas
CEMENTOS LEMONA y FINANCIERA Y MINERA están quemando residuos en sus
instalaciones.
Uno de los principales problemas de la quema de residuos en cementeras, como de todos los sistemas de incineración, es la emisión de metales pesados y de "productos de combustión incompleta", que incluyen dioxinas, furanos y una larga lista de compuestos orgánicos. Además, siendo las cementeras ciclos cerrados de materiales, ya que aprovechan sus residuos como materias primas, se van acumulando contaminantes en el proceso (como es el caso de
algunos metales pesados) y acaban en el producto final, el propio cemento.
"Incinerar residuos en cementeras es una práctica peligrosa, tanto por las emisiones tóxicas que libera como por el cemento "sucio" que producen. Por esta razón la industria cementera no puede hacernos creer que la quema de residuos en sus plantas es símbolo de "sostenibilidad", sino todo lo contrario", declara Sara del Río, responsable de la campaña de Tóxicos de Greenpeace España.
Página web: www.greenpeace.es
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